La vida eterna es el regalo más grande que Dios nos ofrece a través de Su amor y el sacrificio de Jesucristo. El Plan de Salvación le guía paso a paso para conocer este regalo, reconocer su necesidad de Dios, y recibir a Jesucristo como su Salvador personal. Descubra cómo iniciar una relación transformadora con Dios y asegurar su lugar en el cielo. ¡Hoy puede ser el día que cambie su vida para siempre!
El Plan de Salvación
1. Reconozca que Dios le ama
Dios le ama profundamente y desea tener una relación personal con usted. Su amor es tan grande que envió a Su Hijo Jesucristo al mundo para ofrecerle vida eterna. La Biblia dice:
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16).
No importa lo que haya pasado en su vida, el amor de Dios es incondicional y siempre está disponible para usted.
2. Reconozca que todos somos pecadores
La Biblia nos enseña que todos hemos pecado y que esto nos separa de Dios. “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3:23).
El pecado no solo incluye malas acciones visibles, sino también pensamientos y actitudes que no están en conformidad con la voluntad de Dios. Reconocer esta verdad es el primer paso hacia la salvación.
3. Reconozca que el pecado tiene un precio que se debe pagar
La consecuencia del pecado es la muerte, una separación eterna de Dios. Sin embargo, Dios nos ofrece un regalo: la vida eterna a través de Su Hijo Jesucristo.
“Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 6:23).
Este regalo no puede comprarse ni ganarse; es un acto de gracia que Dios nos da por medio de la fe en Cristo.
4. Reconozca que Jesucristo murió para pagar el precio de su pecado
Jesús murió en la cruz para pagar la deuda que nosotros no podíamos saldar. Con Su sacrificio, Él tomó nuestro lugar y nos ofreció el perdón de nuestros pecados. La Biblia dice:
“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8).
Su muerte y resurrección nos abren el camino hacia una relación restaurada con Dios.
5. Ore y reciba a Jesucristo como su Salvador personal
La salvación es un regalo que se recibe al poner su fe en Jesucristo. La Biblia promete:
“Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo” (Romanos 10:13).
No necesita hacer nada complicado; simplemente abra su corazón a Dios, arrepiéntase de sus pecados, y reciba a Jesucristo como su Salvador personal.
¿Cómo puede orar para recibir a Jesucristo?
Ore con fe esta sencilla oración:
“Señor Jesús, reconozco que soy pecador y que necesito tu perdón. Creo que moriste en la cruz por mis pecados y que resucitaste para darme vida eterna. Hoy te recibo como mi único y suficiente Salvador. Perdona mis pecados, escríbeme en el libro de la vida y vive en mi corazón. Ayúdame a seguirte y a vivir conforme a tu voluntad. En el nombre de Cristo Jesús, Amén.”
Si ha hecho esta oración con fe, ha tomado la decisión más importante de su vida. Ahora es un hijo de Dios y tiene la promesa de la vida eterna.
¡Queremos celebrar con usted! Contáctenos para recibir orientación, materiales para su crecimiento espiritual y apoyo en su nuevo caminar con Cristo.